La Barcelona romana


A principios del siglo I AC nació Barcino como colonia romana, fundada con el nombre de Faventia Julia Augusta Paterna Barcino.

Se estructuraba alrededor del monte Táber, que ocupaba la parte más importante de la ciudad, el foro, justo donde hoy se encuentra la plaça Sant Jaume.

La plaza sigue siendo en la actualidad el centro político de Barcelona y la sede del Ajuntament y la Generalitat de Catalunya.

La ciudad estaba rodeada por una muralla de defensa, de la que aún se conservan restos en el casco antiguo, y dos vías principales, el cardo maximo y el decumanus unían las cuatro puertas de la ciudad con el foro.

Si quieres recorrer las calles que todavía siguen el trazado de las antigua muralla debes empezar por la plaza Nova, donde se encuentra la Catedral de Barcelona.

Siguiendo por la Avenida de la Catedral, y las calles Tapineria, Sots-tinent Navarro, Correu Vell, Avinyó, Banys Nous y la calle de la Palla.

Contaba entre otras construcciones, con dos acueductos, de los que conservamos restos en la calle Durán i Bas (hoy empotrados en una de las paredes de un edificio reaprovechado en épocas posteriores) y en la Plaça Nova, en la que se ha reconstruido uno de sus arcos.  

Conservamos cuatro columnas de impresionantes dimensiones de lo que fue un imponente templo de la época del emperador Augusto, las puedes ver en en el Centro Excursionista de Catalunya de la calle Paradís.

Situada fuera del recinto amurallado se encontraba la Necrópolis, el lugar en el que enterraban a sus difuntos, situadas siempre cerca de las vías de comunicación para que los visitantes pudieran recordarlos.

Puedes descubrir sarcófagos funerarios restaurados y originales en la actual Plaça de la Vil·la de Madrid.

Además puedes visitar los vestigios de la ciudad antigua recorriendo el subsuelo del Museo de Historia de la ciudad. El Museo está ubicado en la Plaça del Rei.

Conserva restos de las antiguas murallas, talleres de lavado y teñido de ropa, de salazón de pescado, un taller de elaboración de vino…además de objetos artísticos como esculturas funerarias, objetos cotidianos etc. Sin olvidarnos del conjunto episcopal, que nos relata la vida de la primera comunidad cristiana que tuvo la ciudad.

En nuestra Ruta por el barrio Gótico de Barcelona encontrarás información detallada sobre cómo llegar a estos rincones de la ciudad que conservan el legado de la época romana.