Torre Agbar

Torre Agbar

Pese a su tardía construcción, ya que la famosa Torre Agbar data del año 2005, se ha convertido ya en todo un emblema de la ciudad.


Esta imponente torre está situada junto a la plaza de las Glòries, sirviendo de puerta de acceso al distrito tecnológico de Barcelona, conocido como el Distrito 22@.


Con 145 metros de altura, consta en total de 38 plantas, cuatro de ellas subterráneas. Junto a la Torre Mapfre y el Hotel Arts, es el tercer edificio más alto de Barcelona.


Su proyección corrió a cargo del arquitecto francés Jean Nouvel, autor de obras tan dispares como el edificio Dentsu en Tokio, las Galeries Lafayette en Berlín, o el Angel de Praga.


Su arquitecto ideó el edificio como una combinación de diferentes elementos naturales.

Por una parte el agua, en referencia al Grupo Aguas de Barcelona "Agbar" que ocupa el edificio; representa también  el fuego (representado mediante su iluminación); y por último la tierra, de la que emerge como una enorme bala hacia el cielo. 



  • Cómo llegar
  • Entrada
  • Historia

Dirección: 

Av. Diagonal, 211
Barcelona.
Teléfono: 933 422 000

Localización:

 Ver en Google Maps

Transporte público:

Metro: L1, parada Glòries.
Autobús: 7, 56, 60 y 92.
Tranvía: Tram T4 y T5, parada Glòries.

 


 

Puesto que la torre está ocupada por el grupo de empresas privadas gestionado por la compañía Agbar, únicamente se puede visitar el Hall de este impresionante edificio, en el que suele haber exposiciones para los visitantes.

Horario

De lunes a viernes, de 8 a 20h.
Sábados, domingos y festivos, de 9.30 a 15h.
Accesible a personas con movilidad reducida.


 

 

Su reconocido arquitecto, Jean Nouvel,  tomó como referencias para esta torre símbolos de la cultura catalana.

Sus fuentes de inspiración fueron las formas redondeadas de la  montaña de Montserrat, santuario por excelencia de Cataluña, y los campanarios de la Sagrada Familia de Gaudí.


El arquitecto utilizó materiales insólitos, y pensó en el aprovechamiento de la energía solar para reducir el consumo energético.
 
El edificio está recubierto de inmensas placas de vidrio, y las placas de aluminio lacadas le aportan un curioso colorido al conjunto, según el momento en el que incide la luz, que van del rojo de la parte inferior al azul del final de la torre.


Detrás de esta inmensa construcción hay a un trabajo exhaustivo por parte de su creador: de fijación criterios de cargas, estudios de luz, y de ubicación de los huecos de ventanas, una a una, y  planta a planta.


Uno de sus máximos logros es su impresionante iluminación nocturna, conseguida a través de más de 4.000 dispositivos leds, que permiten proyectar imágenes lumínicas en su fachada.

Es realmente impactante tanto de noche como de día, y resulta visible desde casi todos las zonas de la ciudad, seguro que la verás sea cual sea tu recorrido por Barcelona.