Eixample derecho

Este recorrido por el Eixample derecho de Barcelona empieza en el parte superior de la Avinguda Gaudí y acaba en Plaça de Urquinaona. Se desarrolla en sentido descendente para facilitar el paseo todo lo posible.

Si sigues este itinerario conocerás un hospital modernista, un impresionante templo cristiano y residencias señoriales de los grandes industriales burgueses catalanes.

Hospital de Sant Pau  
 

Hospital de Sant PauPara empezar el recorrido, debes ir hasta la Avinguda Gaudí con la calle Sant Antoni Maria Claret, donde se ubica el Hospital de la Santa Creu i de Sant Pau.


Este hospital fue proyectado en 1902 por Lluís Domènech i Montaner, aunque no se inauguró hasta 1930.


Lo forman 18 pabellones hospitalarios aislados entre sí, conectados interiormente por una sorprendente galería subterránea. Cada uno tiene una decoración distinta y son una maravilla ornamental de todas las artes decorativas.


Domènech construyó 12 de los 18 pabellones proyectados, los restantes los terminó su hijo, Pere Domènech i Roure en estilo noucentista.


Para obtener más información sobre esta magnífica construcción, consulta la sección Hospital de Sant Pau.


Tras visitar el recinto, toma la Avinguda Gaudí hasta la Sagrada Familia, que verás al fondo nada más coger la Avenida. Es una calle peatonal repleta de tiendas y terracitas, por lo que el paseo resulta muy agradable. 

Sagrada Familia

Sagrada FamiliaLa Sagrada Familia es la última de las obras que realizó Antoni Gaudí, y es uno de los monumentos míticos de la ciudad de Barcelona y una auténtica maravilla.

Fue su gran obra y obsesión hasta su muerte, llegando incluso a vivir en el templo.

El resultado es una iglesia de espectaculares dimensiones y formas naturales imposibles, reinventadas, surgidas de una imaginación y una creatividad artísticas desbordantes.

De toda la iglesia, la parte terminada por Gaudí ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 

La obra original del arquitecto está formada por la fachada del Nacimiento (que verás desde la calle Marina), la capilla del Rosario y la cripta, en la que está enterrado el arquitecto.

Consulta la sección de La Sagrada Familia para conocer a fondo los detalles de este templo, ver cómo puedes visitarla, horarios y precios de las entradas.

Casa Macaya

Casa MacayaSal del templo por la salida de la calle Provença y sigue esta calle hacia la izquierda hasta el Passeig de Sant Joan, en esta esquina verás la Casa Macaya.


El edificio de La Casa Macaya es obra de Josep Puig i Cadalfach.


Es  una vez más, una construcción que denota la influencia del gótico catalán en las torres que flanquean su blanca fachada y el patio de acceso a las estancias.


Hay un detalle en la fachada del escultor Eusebi Arnau, en el capitel de la izquierda de la puerta de acceso.


El detalle del que te hablamos es una figura de un ciclista, que no es otro que el mismo Puig i Cadalfach, quien construyó simultáneamente la Casa Amatller y ésta, y se trasladaba de una a otra en bicicleta.


Hoy es un centro de exposiciones de arte, así que puedes visitar su interior. Aunque la mayor parte de la decoración original de las salas se ha perdido podrás ver su estructura arquitectónica intacta.


Sigue calle Provença hacia la izquierda hasta la calle Bruc, y desde aquí baja una calle, encontrarás la calle Mallorca, y en ella la Casa Thomas.


Pero éste no es el único monumento modernista de la manzana, y es que en la calle Mallorca, entre las calles Bruc y Pau Claris (paralelas al Passeig de Sant Joan i al Passeig de Gràcia) hay tres casas modernistas muy cerca. 


Verás que a lo largo de este recorrido hay muchísimas casas modernistas, te iremos citando las que puedes visitar, y te detallamos información de las más relevantes.

Casa Thomas

Casa Thomas Una de ellas es la que hemos citado hace un momento, la Casa Thomas.

Esta casa fue encargada por el industrial catalán Josep Thomas al arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner.

Originalmente el edificio constaba de planta dedicada a taller de litografía y del primer piso, donde tenía la vivienda el propietario.

Posteriormente, en 1912, se añadieron los pisos superiores. No te pierdas el trabajo de hierro forjado de l escalera del vestíbulo, es impresionante.
 

Palau Montaner

Palau MontanerSiguiendo la misma calle Mallorca siempre hacia la izquierda, en el número 278 verás el Palau Montaner.


Este palacio lo empezó a construir el arquitecto Domènech i Estapà, concluyendo la planta y dos pisos.


Finalmente, lo acabó Lluís Domènech i Montaner en 1896. Hoy alberga la sede del Gobierno de Barcelona.


Destaca especialmente la decoración de plafones de mosaico vidriado, que representan la invención de la imprenta. En el interior hay esculturas de Eusebi Arnau y una espectacular claraboya sobre la escalinata. 


El Palau Casades es una obra de Antoni Serra, está justo enfrente del Palau Montaner, y es hoy en día el Colegio de Abogados de la ciudad.


Seguimos nuestro camino por la calle Mallorca, ahora hacia la derecha hasta la calle Girona, en el número 122 verás la Casa Granell de Jeroni Granell.


Frente a ella, en el número 113, la Casa Lamadrid de Lluís Domènech i Montaner,


Esta última es una casa muy bonita con balcones de tonos verdes,  en la que el arquitecto supo adaptarse a la falta de espacio del solar con un notable resultado. Los balcones del primer piso son semicirculares y el remate del edificio tiene un escudo de referencias góticas.

Mercat de La Concepció

Baja ahora a la calle paralela a Mallorca, la calle Valencia, para visitar el Mercat de la Concepció.

Este fue el primer mercado que se construyó en el Eixample, fue en 1888, y es obra de Antoni Rovira i Trias. Es una enorme estructura de hierro con tres naves con cubierta a dos aguas.

Así podrás ver o incluso probar alguno de los productos de la plaza, típicos catalanes y de alta calidad.

Salimos del mercado por la salida de la calle Valencia y continuamos por esta calle a la izquierda.

Recorremos apenas una calle más y ya encontramos la Casa Elizalde, junto a la calle Roger de Llúria.

Te recomendamos que entres en su interior, porque es una de las casas burguesas que se han habilitado como Centro Cívico. Organizan todo tipo de cursos, actividades y exposiciones interesantes,  y tiene un patio interior muy tranquilo en el que puedes descansar un rato.

Torre de Les Aïgues

Torre de les AigüesCuando hayas retomado energías continúa el itinerario, esta vez hasta  por la misma calle en la que te encuentras, Roger de Llúria, bajando en dirección al mar hasta la calle Consell de Cent.

Aquí encontrarás la Torre de les Aigües, que fue diseñada en 1867 por Josep Oriol Mestres. La función original era la de suministrar agua corriente a las viviendas de la manzana.

Es una de primeras construcciones que se llevaron a cabo en el Eixample.

En orígen constaba además de la torre, de un edificio adyacente en el que se instaló una máquina de vapor para hacer subir el agua del pozo al depósito de la torre.


Lo más sorprendente de todo es que hoy en día es un escenario único, un parque interior que en verano se convierte en una playa artificial, con una piscina pequeña en la que refrescarse en medio de la ciudad.

Para acabar nuestro recorrido, sigue por la calle Roger de Llúria, bajando de nuevo hasta cruzarte con la calle Casp. Acércate al número 48 de esta calle. 

Casa Calvet

Casa CalvetEstás ya en la última parada de este recorrido modernista: la Casa Calvet de Antoni Gaudí, hoy convertida en restaurante de lujo.

Fue un encargo del industrial y fabricante de tejidos Pere M. Calvet.

Las columnas que flanquean la puerta de entrada de La Casa Calvet recuerdan bobinas de hilo, una clara alusión al negocio textil del propietario.

Contrasta la fachada plana con las formas ondulantes de sus balcones. Fíjate en el picaporte de la puerta, con forma de cruz griega de hierro forjado; ésta es una casa de pequeños detalles. 

El arquitecto diseñó incluso el mobiliario de la casa, pero actualmente los muebles del salón principal se encuentran en la Casa-Museu Gaudí en el Parc Güell.

Puedes, eso sí, acercarte a ver el vestíbulo, recubierto de losa de tonos azules y cubierto con bóveda catalana.

Observa detenidamente la espectacular puerta de hierro forjado del ascensor. Todos, hasta el más mínimo de los detalles, tienen una originalidad asombrosa en las obras de Gaudí.